Respecto a ello, Guzmán recordó que existe una ordenanza municipal que provee la posibilidad de que los propietarios de baldíos que no estén en condiciones, por distintas razones, de desmalezarlos, o construir los respectivos cercos y veredas, pueden ponerlos a disposición del bien común, proporcionándoles la posibilidad a los vecinos de usarlos para actividades recreativas o deportivas durante un determinado espacio de tiempo con la anuencia del municipio.
“Acá es muy importante que las iniciativas, en cuanto al aprovechamiento de estos espacios, sean producto de la decisión de los propios vecinos, es por eso que estamos a la espera de que los vecinos organizados realicen las propuestas pertinentes! para analizarlas, por lo pronto el marco jurídico existe y es posible”.
Remarcó que “es importante que la comunidad tenga conciencia que la ciudad capital existen más de 5 mil baldíos. Es importante también que tengamos conciencia que la obligación primaria de los vecinos de mantenerlos en estado de higiene y preservación es elemental. Es decir, debe cercar el espacio y construir una vereda, aunque sea rudimentaria para permitir el paso peatonal”.
Si no se cumple con esta obligación, recordó que la Municipalidad queda habilitada para ejecutar la obligación admitida por el propietario.
Al referirse a un principio de solución de este particular, Guzmán precisó que por el momento se estudia la posibilidad de la contratación de pequeñas o medianas empresas que se ocupen de ejecutar estas tareas incumplidas por los propietarios.
“En este sentido hemos enviado al Concejo Deliberante una ordenanza que posibilita abrir el registro de contratistas y proveedores del municipio a nuevos actores de la economía social para cumplir este tipo de tareas específicas”, concluyó.