Su hijo de 18 meses había muerto en el ataque, atribuido a extremistas judíos, el pasado 31 de julio. Su esposa y su hijo Ahmad, de 4 años, siguen en tratamiento en Israel por las graves quemaduras sufridas. El padre fue quien sacó a Ahmad de entre las llamas.
Sobre el muro de la casa de la familia en Douma alguien pintó un grafiti en el que se leían palabras en hebreo, entre ellas "venganza" junto a una estrella de David.
El ataque fue condenado tanto por líderes palestinos como israelíes.
El presidente palestino, Mahmud Abbas, había responsabilizado al "Gobierno israelí" por el ataque incendiario "porque impulsa la colonización y la expande en todas partes en Cisjordania y Jerusalén", lo que "anima a esos colonos criminales a hacer lo que están haciendo".
Fuente: Télam